Nada más llegar al aula, se quitan los abrigos y las mochilas. Se sientan en sus sitios. Pero la maestra les explica que hoy ensayarán la obra a primera hora para ver si así están más centrados.
Ensayamos la obra al fondo de la clase: la maestra insiste en que hay que memorizar los papeles en casa, y en el orden de entrada al escenario. Ensayamos con la música. Yo hago de Gato1 porque Bea no está. A los niños les hace gracia que yo haga de gato.
Adri que tiene el papel protagonista está muy distraído, repite mecánicamente lo que la maestra lee, pero no se esfuerza en actuar, la maestra lo corrige repetidas veces hasta que Adrián no puede más y llora. El resto de los niños se quedan en silencio y la maestra continúa el ensayo.
A las 10:00 llega la maestra de religión, y me voy porque ya sabéis que no quiere que me quede. Me voy a hacer unos recados y vuelvo a las 11:30, justo después del recreo.
Al volver del recreo los niños van al baño, se lavan.... lo mismo de siempre. Y se sientan a hacer una ficha: es de discriminación visual, buscan en una lámina llena de objetos y personajes, los objetos y personajes que la maestra les manda. Acaban muy rápido.
Sobre las 12:00 viene el profesor de informática, nos avisa de que el aula de informática está ocupada por la gente de mantenimiento y que no podrá dar la clase.
La maestra decide ir al salón de acto a ensayar la obra, otra vez.
Ensayamos la obra hasta la 13:15 más o menos, sin ningún incidente relevante. Los niños se portan bien, y siguen la obra callados casi todo el tiempo.
Al llegar al aula juegan con plastilina, y la maestra termina de leer con los niños que faltan.
Así llegan las 14:oo y nos vamos.
Fin de la segunda semana.
Fomenta así el gusto por el teatro?
Es por y para los niños?
Karla.
domingo, 3 de diciembre de 2006
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